domingo, 23 de mayo de 2010

Llueve

Cuando llueve todos tenemos ganas de algo. De tomar mate con tortas fritas, de ver una película y comer chocolate con almendras, De estar con alguien. La lluvia invita al encierro, pero también invita a volar hacia otra parte, hacia otros lugares que sólo la mente nos puede llevar.

Particularmente, cuando llueve me gusta ver por la ventana cómo es la lluvia, si es fina y molesta, si son gotones enormes como lágrimas, si hacen "burbujitas" en los charcos... Me gusta sentarme cerca de la chimenea y abrazar a un ser querido.


Amo esas lluvias de verano, en las que luego, al salir al patio, siento ese olor a hierba fresca, a tierra, un aroma que es el aroma del lugar al que pertenezco y no se parece a ningúno otro en el mundo...

En este preciso momento, mi madre està haciendo tostadas, y advierto que si por algo me gusta el invierno y los días de lluvia, es por los aromas de la cocina!!! Llegar a casa y sentir la bienvenida de un perfume de puchero, un guiso, carne al horno, son sensaciones propias de esta época del año. ¡¡¡Me descubro olfativa, y descubro que son los aromas de mi infancia, de mi vida, los que me guiaron a escribir por qué me gusta la lluvia!!!

martes, 18 de mayo de 2010

No es una escarapela más

Tal vez por el exceso que hubo en mi infancia de símbolos militares, hubo un tiempo que creía que la argentinidad no tenía sentido llevarla en un trozo de tela enganchado en la solapa de la campera. Pensaba que el sentimiento por mi país era más que eso. Yo me sentía bien argentina y no necesitaba demostrárselo a nadie. Estaba convencida que ser argentina podìa demostrarlo de otra forma, cumpliendo con mis obligaciones de ciudadana, siendo honesta, en fin, haciendo.


Pero hoy tuve una sensación diferente. Tuve la necesidad de comprar ese trocito de tela que tanto defenestré en el pasado y ponerla en mi solapa. Y usarla con todo el orgullo que siento por mi país. Por mi nacionalidad. Porque a pesar de muchas cosas, vivimos en un gran país, con libertades, con posibilidades. No creo que haya un lugar en la tierra que me haga sentir mi suelo natal.

Tal vez al leer el resultado de las encuentas que le han hecho a algunos jóvenes, que ignoran el significado de la fecha patria, y que sólo les interesa el feriado porque no van a estudiar, o para jugar a la play todo el día. Y tal vez al leer una nota que le hicieron a Enrique Pinti en donde dice que los norteamericanos usan la bandera hasta en los calzoncillos con mucho orgullo, me dió por usar mi símbolo patrio. Porque sí, yo siento orgullo de ser argentina.

lunes, 17 de mayo de 2010

Mi mamá lo sabe

Continuación de Chocolate con churros. Me levanto y leo el diario en internet,y la encuesta fue que los chicos no tienen idea de la razón de las fechas patrias. Sólo saben que no van a la escuela, que es feriado.

Y el tema es que mi mamá lo sabe. Claro, diran cuál es el mérito. Mi mamá es una señora de 68 años y sólo cursó hasta tercer grado de la escuela primaria. Se sabe cada una de las fechas, las historias, los personajes. Y no porque haya leído ni nada. Mi mamá tiene eso metido en la cabeza. Es más responde las preguntas de los programas de adolescentes con una exactitud asombrosa.

Siento que hay mucho desinterés por todo. A los jóvenes no les importa conocer su pasado. Creo que a muchos no les importa su futuro. Sólo les importa el hoy. No todos, no me gusta generalizar. Pero creo que desde algún lugar deberían preguntarse en donde la educación perdíó el rumbo.
En mi época de escolar se hablaba de las razones de la fecha patria durante una semana o dos. Y no existía esto de correr los feriados. Había que concurrir al acto y el que no iba tenía doble falta. Y el acto era el mismo día del feriado... A las nueve de la mañana lloviera, tronara o hiciera el clima que hiciera!!!

No digo que vuelvan ciertas épocas y a mi ciudad, que es turística, le conviene el corrimiento de los feriados. Pero sí sería importante que cada uno de nosotros comenzara a preguntarse qué hace para tener un país mejor. Conocer la historia es conocernos a nosotros mismos y si no aprendemos de los errores del pasado, nunca vamos a poder avanzar.

domingo, 16 de mayo de 2010

Chocolate con churros

Se acerca el 25 de mayo y no es cualquier aniversario. Es el bicentenario de la formación de la primera junta. De los principios de libertad de un pueblo. Con sus defectos y sus virtudes.

Y lo más importante es... el fin de semana largo. Es pensar en el descanso, a donde vamos a ir esos 4 días maravillosos. Y sí, reconozco que yo también me prendo en eso de saber que, por cuatro días,(tres para los que no tenemos semana inglesa) no vamos a tener que cumplir con nuestras obligaciones cotidianas.

Qué se yo! Creía que semejante acontecimiento merecería algo más, una jornada de reflexión, algo que nos haga dar cuenta del inmenso y maravilloso país en el que habitamos. Que nos falta mucho para ser lo que necesitamos como nación, pero entre todos podemos lograrlo. Somos nosotros los que podemos hacer crecer a nuestro país. Los que trabajamos todos los días. Cuando hacemos lo que tenemos que hacer. Cuando votamos. Porque nos guste o no, es nuestro deber cívico. Somos los que elegimos a la persona que nos va a gobernar.

Me gustaría que este 25 de mayo sea algo más que el famoso tedeum y los chocolates con churros que siempre vemos en los noticieros. Que sea algo más que unos fuegos artificiales y muchos papelitos tirados en la calle. Ojalá que este aniversario nos haga sentir que cumplimos 200 años de vida propia, libre, independiente.

El imperio del semáforo

Guau!!! Voy caminando por Independencia... Tengo el auto en el taller y hace rato que no andaba por la avenida.... De repente una fila india en pleno carril rápido... Ocho autos todos paraditos uno detrás del otro, con la luz de guiño parpadeando en una esquina.... Giro a la izquierda... Todos.


La cuestión es que Pulti está sembrando semáforos como mi vieja rosales... Hay por todos lados. Ayer leí en el diario que desde la costa y hasta Juan B. Justo, va a haber uno en cada esquina... Ja ja ja, los adictos al giro a la izquierda se van a querer matar!!!!


Por un lado me parece fantástico que se haga algo por la seguridad vial. Por otro, creo que esta medida tan extrema habla muy mal de los conductores marplatenses.


Manejo hace tres años. Amo a mi auto y amo manejar. Busco ser respetuosa del tránsito y de las leyes. Y veo que muchos no lo hacen. Hay conductores que parecería que porque circulan con una camioneta nueva o 4x4, tienen el derecho de hacer lo que quieren. También hay ciclistas que no respetan la fila india, van de a tres charlando en una calle. Motocicletas que hacen zig zar como si estuvieran corriendo un rally. Y peatones que desconocen sus derechos y sus responsabilidades.

Ojalá que los semáforos sirvan para algo. En muchos lugares en que las señales existen hace años, he visto la forma en que no se respetan para nada... Por la vida de todos

De matrimonios y otras yerbas

Curioseando por internet, leo una llamada de un vídeo que un señor de no sé donde se casa con su perra. No sé si para tener prensa o porque se decepcionó tanto de las mujeres, pero es lo que ví. Tal vez ama a su mascota de tal manera que decide homenajearla con una boda. Y justo hoy vi en el programa del Bahiano, MP3, un especial de Sudáfrica, en donde relataban que durante el apartheid no se permitían las bodas entre personas de distinto color, por la simple razón de que eran diferentes. Colores, razas, especies.

Ustedes dirán y què tiene que ver esto? Que me acordé de todos los dimes y diretes que existen sobre el casamiento entre homosexuales y por alguna razón, asociè el apartheid sudafricano con este tema. No conozco mucho sobre todos los vericuetos legales, pero sí en alguna ocasión escuché que no pueden heredar entre sí. Y una ley de matrimonio lo permitiría.

Las personas somos seres únicos, irremplazables, irrepetibles, y nadie tiene que decirnos como actuar. Creo que sólo nuestra consciencia es la guardiana de lo que hacemos, y si lo que hacemos no está reñido con la justicia o con actos que afecten a otros, deberíamos permitir que las personas se casen entre sí. Y las palabras del código civil que hacen referencia a los participantes de una boda, modificarse a personas, que es lo que al fin y al cabo somos. Más allá de hombres y mujeres. Más allá de blancos y negros.
Lo mismo referido con la adopción. En mi humilde opinión, es más importante la calidad humana y moral. Moralidad entendida a partir de los actos públicos, sobre el desenvolvimiento de una persona cuando interactúa con otra. Los asesinos pueden casarse, y de hecho en los medíos se transmitieron muchas bodas entre detenidos y sus novias. Los abusadores son señores casados, con familia, y a veces, con una "reputación", y desconocen las leyes cometiendo delitos. ¿Entonces? Si el fin del matrimonio es la procreación, como leí por ahí en algunos panfletos, deberíamos prohibir las bodas entre ancianos, o entre personas mayores de 50 o 60 años. ¿Acaso la ciencia no les permite procrear a ellos tambien a partir de la inseminación? Si, totalmente, y en verdad se pone en tela de juicio la voluntad de una persona que ya no tiene edad de criar un hijo, dado que tal vez esa persona no viva el tiempo suficiente para darle protección y seguridad a ese niño. Si una pareja de homosexuales puede darle a una criatura contención, seguridad, educación, ¿por qué negarles la oportunidad?

Tal vez deberíamos empezar a mirar dentro nuestro y preguntarnos hasta donde tenemos derecho a meternos en la vida de los demás y obligarles a vivir según nuestro criterio. Todos somos ciudadanos con derechos y oportunidades y no creo que por pertenecera tal o cual sector religioso, yo tenga derecho a impedirle a nadie a ejercer su libertad de elección. Y cuando todos comprendamos esto, tal vez comencemos a ser un país mejor.

Bienvenida

A partir de hoy voy a publicar una especie de diario sobre las cosas que veo en mi ciudad, en mi provincia, en mi país y, por qué no, en el mundo. De esas cosas que todos opinamos, porque todos somos directores técnicos, presidentes, etc, y sabemos muy bien como arreglar las cosas. Nos sorprendemos discutiendo de política, economìa, sociedad, y muchas veces son cuestiones que ni nos afectan, ni podemos solucionar desde nuestro humilde rincón. Pero podemos opinar, decir, y quizá sea la hora de que empecemos a hacer. Un mínimo granito de arena en una enorme playa de confusión... Gracias por leer y opinar. Besotes...