domingo, 2 de diciembre de 2012

La nocturnidad es una margarita que se bebe helada



(imagen tomada de la web)

Y una, de repente, descubre que al sustantivo "margarita" hay que agregarle un nuevo sentido, que ese fonema (qué contentas estarían mis profesoras de Gramática I) no sólo representa a una flor, sino que también se denomina así a la mezcla de tequila, hielo y jugo de limón, y que te lo regalan en el boliche top de la ciudad como si fuera el agua bendita que resuelve todos tus problemas!!  Bah, eso de que "te regalan" es una forma de decir, porque supongo que en ningún lado te regalan nada, si no es a cambio de algo.

La cosa es que celebrar el cierre del año con tus amigas puede ser un buen campo de observación de esa otra realidad, la de los jóvenes y no tanto, que buscan ¿divertirse? y, se supone, pasar un momento agradable  junto a sus amigos, ¿es tan así?

Llegadas al lugar, nos reciben con la "copa de bienvenida" sin preguntar si alguna conduce vehículos o es abstemia. Vale decir, la "copa de bienvenida" contiene alcohol y se supone que si alguien va a cenar no ha comido en su casa y el efecto de la bebida sobre los sentidos pueden comenzar bien temprano.

Luego de la cena, de la cual no hay ninguna crítica sino muchos elogios, te traen como "obsequio" una enorme jarra (dos litros y medios) de la misma margarita con la que te recibieron al ingreso (¿y si fueran flores?). Lógica mediante, nadie regala nada y el "obsequio" seguramente estará incluido en el costo de los diversos platos que exhibe la carta. Y si es gratis, no lo desperdicies y todos a seguir bebiendo (nuevamente sin preguntar si alguno es abstemio o conduce).

Luego, a la hora de armar el "boliche" no hay quien no circule con un vaso de "algo" bebible que justamente no es jugo de tomate frío! (y si lo contiene, va alguna mezclita alcoholizada, para entonarse). Y una, señora de las cuatro décadas pasaditas, mira con una sensación extraña el comportamiento de esos jóvenes que, si no tienen el impulso del alcohol, y "previa" (práctica generalizada que realizan los jóvenes de juntarse a beber en un lugar antes de la entrada al boliche), no pueden socializar entre ellos o con el otro sexo. Dicho sea de paso, lamentable el ¿señor? con remera  azul y pantalon jean claro, pavoneándose cerca de una mesa llena de jovencitas que festejaban el cumpleaños de una de ellas, y que no sabía cómo hacer para acercarse. El señor muy arriba de los 30 y las jovencitas, algunas por debajo de los 18 ( y después insisten con que a los hombres argentinos les gustan maduras!).

Y los carteles de promociones son con...BEBIDAS ALCOHOLICAS!! Champagne, vinos gasificados, cerveza, vodka, daikiris, más tequilas...forman un cóctel peligroso, porque quien pide una botellita de agua mineral o una gaseosa es mirado como extraterrestre recién salido de la nave espacial.

Ver chicos y chicas, usando un vocabulario más digno de los obreros de una construcción (con todo el respeto que me lo merecen) que del boliche más "top" de la noche marplatense, caminando sin poder coordinar sus movimientos, siendo retirados en un estado lamentable debido a las descomposturas que provocan las mezclas, no escuchándose debido al excesivo volumen (y yo a ESO no lo llamo música!), lo cual no da para una charla entre dos personas, un intercambio que permita saber medianamente quién es el otro, no mirando más que las pantallas de sus respectivos celulares, y en algunos casos, adultos copiando rituales de los adolescentes (en la vestimenta, en el comportamiento) lo cual hace que los chicos no tengan un modelo a seguir, o el modelo que tienen no educa, sino que permite excesos para nada beneficiosos, de lo que más tarde podrán arrepentirse.


En otros países del mundo (esos mismos que decimos lo bien que se vive, cómo se respetan las normas, cuán responsable es la gente) existe el sistema de "conductor designado", quien lleva  una pulsera identificatoria o completa un cuadernillo presentándose como tal en los bares y a esa persona no se le sirve alcohol. ¿Por qué no podemos copiar bien algunas cosas e imitar esas actitudes? Lo otro que me pregunto, recordando la tragedia de Cromagnon, es si el boliche "top" ayer no habría superado el "factor de ocupación" de sus sectores, ya que era muy dificil moverse sin ser atropellado, o chocarse con alguien al intentar bailar eso que sonaba!

Luego, a la salida, en los mismos lugares de siempre, estarán los inspectores de tránsito realizando los controles de alcoholemia y muy probablemente habrán conseguido multar a más de un conductor por el estado de ebriedad en el que se encontraba, ya que es muy fácil llegar al 0.5 % de alcohol en sangre con todo lo que se consume en la noche marplatense.

El gran problema es que vivimos en una permanente contradicción. Por un lado, se les dice a nuestros jóvenes qué tienen que hacer, pero los adultos no dan el ejemplo. Por otro lado, se introducen normas para evitar el consumo de bebidas (como el pago de sobretasas a los comercios para realizar su venta) pero no se enseña a que los chicos beban, disfrutando del sabor, pero evitando el exceso...Son jóvenes, en su mayoría adolescentes, criados y educados por una generación que aún no ha salido de esa misma adolescencia, cuyos modelos a seguir los imitan en gestos, vestimentas y actitudes.

Tal vez, el día que asumamos la coherencia de madurar como sociedad, nuestros chicos puedan divertirse de una forma menos nociva, menos autodestructiva, y a los que ya no somos chicos, primero nos consulten si somos abstemios o conducimos un vehículo, o simplemente qué opciones nos ofrecen en las famosas "copas de bienvenidas".

http://www.youtube.com/watch?v=yBiexFaIpWE  Todos menos tú, el tema de Joaquín Sabina que me estuvo rondando la cabeza toda la noche de ayer.

"La sociedad ha ¿e-in?volucionado a un estadio narcotizado por el ruido, las luces estroboscópicas y la imagen de una falsa identidad", pensamiento escrito anoche, mientras observaba lo que ocurría a mi alrededor.



 

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