sábado, 16 de septiembre de 2017

12 tiros a Carla por estudiar.



Mientras reviso Twitter para enterarme rápido de algunas cosas, veo un Tuit de alguien a quien no sigo, alguno de mis contactos compartió ese texto y me impacta. Es de un docente, Santiago, que cuenta que a una alumna suya, Carla, el marido la mató de 12 balazos porque quería estudiar.

Me pongo a leer las más de 400 respuestas a esa publicación y encuentro microhistorias de mujeres y hombres  (porque los hombres también son víctimas de violencia, aunque se quiera invisibilizar) en donde cuentan que sus ex parejas les ponían límites a sus ansias de crecimiento.

Celos, inseguridad, complejo de inferioridad, dominación,  mil emociones que hacen que una persona que dice amar a la otra intenté coartarle el camino, torcerle la ganas de mejorar, aplicando la violencia, primero verbal o psicológicamente, y luego física, hasta llegar al extremo de matar con tal de no "perder" a ese otro que no se entiende que no es un objeto y que no nos pertenece.

Son más las mujeres, quizás porque los hombres sin tampoco son conscientes del poder de ciertas palabras o de algunas actitudes. Un jugador de rugby fue asesinado por su pareja tras una discusión. Un chico comenta que su ex lo amenazó de muerte e intentó tirarle el auto encima (y quienes levantan la consigna #NiUnaMenos le dicen que no se compare, como diciéndole que su denuncia tiene menos validez por ser hombre y, lamentablemente,  convirtiéndose en eso que combaten).

Carla, y otras mujeres, quisieron superarse, para no  depender de una pareja violenta, o simplemente para tener su propio dinero, quizás para dar un ejemplo a sus hijos o cumplir un sueño de terminar sus estudios. Pero "el  otro" vio otra cosa, y no tuvo mejor solución que matarla y así convertir a Carla en una más que engrosa la lista de mujeres asesinadas por alguien de su entorno.

Nadie es dueño de la vuda de los demás. Si algo de tu pareja no te gusta, alejarse. Si tu matrimonio no es lo que pensabas, separate. Si el vínculo que estas formando se rompe, saná tu dolor con terapia, buscá ayuda, llorá pero no lastimes a quien no puede sentir lo mismo que vos. Alejate y date tiempo.

Y si sos víctima ,  denuncia, pedí una restricción, asesorate y alejate también a tiempo para darte otra oportunidad.

sábado, 2 de septiembre de 2017

¿Nadie fue?



Dos o tres hombres llevan a una chica muerta a una salita. La dejan ahí y se van. Era Lucía Pérez y tenía 16 años.

Se dijeron muchas cosas, muchas barbaridades, la primera en decirlas fue la misma fiscal de la causa, explicando una muerte aberrante y violenta.

Los medios, las redes, hicieron estudios pormenorizados y sumamente explicativos sobre los métodos que, según está fiscal,  fueron utilizados para asesinar a Lucía Pérez. Como mujer, daba un poco de asco ver enlaces y más enlaces de diferentes medios, explayándose en tanto detalle siniestro más que en la causa real y policial.

La muerte de Lucía Pérez no era una muerte más y desató en el mundo entero una ola de reacciones. Medios de todo el planeta hablaron de la extremada crueldad utilizada con la adolescente.  Una marcha en defensa de los derechos de las mujeres fue convocada a pocos días del hecho y su foto fue bandera de casi todas las agrupaciones que la conformaron  en el país.

Los supuestos responsables fueron detenidos y encarcelados. Pero a casi un año de la brutal muerte de esta chica marplatense, una junta médica asegura que no hubo abuso sexual, que el cuerpo no fue lavado para borrar evidencias y que la muerte fue una asfixia por tóxicos  (igual la fiscal dice que va a culpar a los responsables por asfixia mecánica, aunque la autopsia no lo diga, ver enlace).

¿Qué fue lo que le hizo decir a esta fiscal que a Lucía Pérez la mataron de una forma aberrante? ¿Qué la llevo a dar una conferencia de prensa, expláyandose en atrocidades que no existieron? ¿De dónde sacó esa información denigrante para la propia víctima y la familia,  que ahora sw encuentra con una segunda muerte de su hija, y con la posibilidad de que toda la causa termine en nada porque las acusaciones hacia los acusados no son reales?

Si, hay un hecho concreto, una menor de 16 años que estaba con al menos un adulto, que la ley considera abuso, más allá del consentimiento que haya tenido la joven para mantener relaciones sexuales.

Aparentemente a Lucía Pérez nadie la mató. Pero para su familia, la mataron dos veces.
http://www.lacapitalmdp.com/que-pasara-en-los-proximos-dias-con-la-causa-por-la-muerte-de-lucia-perez/

lunes, 31 de julio de 2017

No quiero tener guardaespaldas.


Hace una semana, una mujer fue víctima de la violencia al concurrir a una cervecería y, por negarse a aceptar el acoso de un hombre, fue agredida por el mismo, quien la ahorcó hasta casi desmayarla.

Este fin de semana, otra mujer fue golpeada en pleno rostro porque tampco accedió al acoso de un hombre que no toleró un "no" como respuesta.

La violencia hacia las mujeres parece que cada día sube un escalón más, justo en un momento en donde más se visibilizan los casos, en el que más se nos habla de no aceptar el acoso, el maltrato, los golpes.

Pero, ¿cómo lo evitamos, si parece que ninguna campaña se enfoca en explicarles a ellos que "no es NO"? Que ambos somos PERSONAS y que tenemos el mismo derecho a elegir con quíen queremos disfrutar nuestro tiempo?

 ¿De que forma le explicamos que a veces sólo queremos charlar, compartir con amigas un momento, sin ninguna otra intención?

¿Debemos usar, como las mujeres musulmanas,  una burka, para así frenar esos comenatrios sobre "qué llevaba puesto", o "hay que ver cómo fue", o salir con un hombre de la familia para cuidarnos?

¿Tengo que contratar un guardaespaldas, para poder salir tranquila a tomar algo, por la noche?

¡No somos las mujeres el problema! Ya no quiero que me digan que tengo que cuidarme, que no debo "salir/viajar sola" cuando voy en compañía de otras mujeres, no soy yo la que tiene que preocuparse en buscar el botón antipánico, o la orden de restricción, mientras el otro se sabe impune y hace lo que quiere!!

Es "él", el que no acepta un no como respuesta, el que no aguanta un rechazo, el que piensa que puede hacer lo que quiera porque no hay consecuencias, el que tiene que pensarlo, el que tiene que evaluar riesgos, sabiendo que las mujeres estamos protegidas por la ley y la justicia.

Quiero poder salir y, si me gusta el tipo, charlar con él y que eso no signifique que le estoy garantizando una noche de sexo, y si hay algo queno me agrada, poder decirle que no me interesa sin tener miedo a que me de una trompada, sin correr el riesgo de que me ahorquen en medio de un bar, o sin pensar que si lo dejo tras una relación, pueda matarme impunemente, porque la justicia no hace nada para que él comprenda que NO debe acercarse, que NO debe molestar.

Quiero vivir sin miedo, sin recomendaciones, sin pensar que el tipo que está en la otra mesa se va a levantar y va a golpearme sólo porque yo le dije que NO.

sábado, 1 de julio de 2017

"Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto".



El título de la película de Agustín Yañez me estuvo rondando todo el día. Y una pregunta. ¿Qué tienen en común María Silvia Legato (65), Roberto Estivill (91) y Beatriz Susana Onnainty(76)?

Nadie recuerda el nombre de las dos mujeres, quizás si a la primera mencionada, quien ayer viernes apareciera en algunos medios locales. Pero a la segunda mujer, muy probablemente, nadie la recuerde.

De Roberto Estivill podemos hablar mucho. Se dijeron demasiadas cosas. Se lo usó como un símbolo, como bandera para la indignación popular. Con pésimo mal gusto alguien subió una foto de su cuerpo tendido en una escalera y se escribieron distintas consignas.

Repito mi pregunta: ¿qué tienen en común María Silvia Legato, Roberto Estivill y Beatriz Susana Onnainty? Por sus edades, los tres eran jubilados los tres, según los diferentes informes periodísticos, sufrían de depresión. Y los tres se suicidaron en el último mes de junio.

Pero, desgraciadamente, tanto María Silvia como Beatriz Susana eligieron un final menos dramático, tal vez por falta de recursos, o por la clase de depresión que padecían...quizás les resultó la forma más fácil o rápida de "resolver" esos problemas a los que ellas no les veían solución.

Roberto Estivill, quedó demostrado, no tenía problemas económicos ni había perdido ningún beneficio que tuviera, al contrario, había recibido la reparación histórica y cobraba un haber jubilatorio más que envidiable. Se me hace que no tenía alma de martir para inmolarse en nombre de tantos abuelos a los que los $6.600 de la mínima no le alcanzan y tienen que subsistir gracias a que sus familias los ayudan, o porque aún tienen salud para continuar realizando alguna tarea.

Roberto estaba solo, triste, cansado, quizás enojado consigo mismo porque su cuerpo no le respondía de la misma forma que hace mucho tiempo atrás (Sé de lo que hablo, porque vivo con una mujer de 75 años que tiene una mente de 25 y se niega a aceptar que NO PUEDE hacer algunas cosas, se enoja cuando se le pide que espere a recibir ayuda y se hace agotador, muchas veces, porque su deseo es que su cuerpo responda a su voluntad, como ocurría en su juventud).


Roberto eligió un organismo público para suicidarse de una forma violenta. Quizás porque su soledad lo empujó a que ese último acto de su vida tuviera muchos testigos, tantos como no lo tuvieron los ultimos tiempos que vivió. Y eso lo transformó en tema del día para todos los medios, en "Trending Topic" en las redes, en minutos de opinología partidaria (porque, amigos, la política es otra cosa). Una opinología que dio asco, porque no esperaron a saber su historia, porque se apuraron a buscar a un culpable y colgarlo mediáticamente (y menos mal que esos no forman parte de un tribunal de justicia real, porque morirían muchos inocentes en sus manos!).

Ni María Silvia, ni Beatriz Susana serán parte de todos los programas televisivos, los fanáticos partidarios de uno u otro grupo o candidato ignorarán supinamente quienes son, qué hicieron y, sobre todo, las verdaderas causas de sus muertes. Porque ellas no eligieron un lugar conveniente para morir. Ellas prefirieron hundir sus penas en el mar y que las olas se las lleven, junto a sus vidas.

miércoles, 7 de junio de 2017

Rápidos, furiosos y borrachos.



Permanentemente estamos conociendo casos en donde alguien, con un nivel de alcohol que excede lo permitido por las normas de tránsito, choca contra alguna propiedad, hiere a alguien o directamente mata al posible transeúnte o conductor de algún vehículo de menor porte.

Sabemos que la mezcla de alcohol con velocidad es un combo mortal, y tambien sabemos que las distintas publicidades de las bebidas asocian el consumo con "alegría", "amistad", cuando no "suerte" para levantarse/conquistar a la chica de turno.

También, cada tanto, conocemos casos de chicos que terminan en las guardias de los hospitales, víctimas de intoxicaciones y comas alcoholicos, según los médicos cada vez más jóvenes, y buscando un poco de información en las redes, no es una problemática que sólo afecte a la Argentina.

Chicos que para divertirse "precisan" una dosis de alcohol, con el consentimiento de sus padres ya que las "previas" son realizadas en las casas en donde se reúnen antes de decidir a donde irán.

Sorprendentemente, una publicidad en una red social me llama la atención. Es un juego. El viejo y querido "Yenga", el mismo que usaba Gerardo Sofovich hace muchos años, digamos que remixado. Y no solo por el nombre.

Este juego viene con un plus (y les aseguro que es inevitable hacerle "publicidad" a la página, porque no quiero resultar exagerada con la narración). El plus es que el juego viene con cuatro vasitos para tomar un "shot" (en mis tiempos era la medida para el licor nocturno de mis padres o abuelos) y los "desafíos" consisten en que quien pierde el nivel, debe beber ese vaso o hacer beber al resto, en algún caso más de una vez, incluyendo en el mismo "baile sexy" o sacudir la cabeza por 30 segundos. Una nueva versión agrega un reto llamado ropa interior o la probadita, que no tengo la más minima idea que son, pero ya el contexto del juego me lo hace imaginar.

Una de las promociones es que, quienes se sumen a la página y compartan la publicación, tienen la posibilidad de ganarse una botella de vodka, para obtener publicidad gratuita y sumar seguidores al espacio.

Si bien algunas de las imágenes tienen el logo +18, sabemos que muchos chicos menores de edad abren sus perfiles mucho antes de los 13 años que la red social permite y, en consecuencia, la publicidad les llega porque, precisamente, para el sistema son mayores de edad.


En lo personal creo que hay otras formas de promocionar un juego, y que el incentivo al consumo de alcohol está fuera de lugar, tanto para los mismo adultos, porque, convengamos, a los 18 años los jóvenes se creen indestructibles y que pueden hacer todo lo que se les ocurra porque, justamente, son jóvenes. No imaginan que en esas previas pueden ocurrir desgracias, como ya sucedió hace unos meses en nuestra ciudad en la que un chico, en estado de ebriedad, disparó a un compañero dentro de su casa en una "juntada".

Creo que este tipo de juegos, en los que se incentiva el consumo de alcohol como forma para incentivar su venta, debería estar prohibida, más sabiendo que esos jóvenes luego salen, y muchos conducen vehículos.

Claro, el juego, en caso de muertes, intoxicaciones o lo que sea, deslinda toda clase de responsabilidades. Ellos solo lo ven como algo divertido y lúdico, que, como está nuestra sociedad hoy, no tiene nada de ninguna de las dos cosas.





sábado, 29 de abril de 2017

#CuántasMás? 2384 mujeres menos entre 2008/20016. 2919 chicos se quedaron sin madres.








La fuente es La Casa del Encuentro, una ong que realiza un trabajo artesanal a partir de las publicaciones de los distintos medios del país. Es la única estadística que los argentinos tenemos para hablar sobre violencia de género en nuestro país. Son fríos números que esconden muerte, abusos, historias que van más allá de cada mujer que desapareció o murió.

Los medios, las redes, nosotros mismos, por alguna razón extraña, le damos relevancia a unos pocos casos, en los que nos llama la atención la violencia ejercida, la edad de la víctima, algún detalle espeluznante que nos pone los pelos de punta sobre la forma en que fue cometido el homicidio.

Sin embargo, día a día ocurren muertes, violaciones, maltratos que no llegan a los medios. Todos los días hay una menos de la que no sabemos, porque quizás fue en una ciudad pequeña del interior del país, porque tal vez pertenece a una comunidad originaria que no denuncia, porque los señores feudales que son dueños de algunas provincias hacen que esas muertes no ganen las portadas, ni lleguen a los canales.

Un día somos Micaela, otro día somos Araceli, hace un mes fuimos Florencia y los nombres van cambiando, dejando atrás a las otras, a las que desconocemos, a las que nadie nombra. Las casi 300 mujeres asesinadas año a año, según estos registros, quedan simbolizadas en las diez o doce que los medios, las redes y nosotros mismos destacamos.

Cada vida vale. Cada nombre guarda las injusticias cometidas por una justicia que sólo libra una orden de restricción o libera a un violador antes del cumplimiento de su condena. Cada nombre esconde el amor mal entendido, pidiendo perdón después del golpe y manipulando con los hijos, la familia y el sentimiento de culpa.

Fueron 2384. Ellas son nosotras, las que nos gritan que no las olvidemos por más que sus historias, sus crímenes no hayan salido en las pantallas de los programas de televisión, en donde hoy solo son un punto más de rating y mañana las olvidan por el escándalo del momento.

2384 mujeres menos. ¿#CuántasMás tiene que morir para que los jueces, los legisladores comprendan que deben cuidarnos, que nuestras vidas valen?

sábado, 8 de abril de 2017

Putos JUECES

 


Ella se llamaba Micaela. Ella tenía sueños.  Ella quería vivir. Ella tenía todo el derecho del mundo a salir sin tener que pensar en que podía pasarle algo. Tenía todo el derecho a usar short,  minifalda y escotes.  Tenía la libertad de volver a la hora que quisiera, sin tener que tener miedo.

Micaela, ella, hoy no está.  No está por qué ustedes,  PUTOS JUECES , lo decidieron. Sí,  porque ustedes son tan culpables como el hijo de mil putas que la mató.  Porque ustedes decidieron soltar a un lobo hambriento, dejarlo que circule libre por la calle.

 Porque ustedes, PUTOS JUECES,  tenían el antecedente de Tatiana, la chica del Chaco. Y tenían el antecedente de Soledad. Y seguro tenían los registros de tantos otros casos similares en donde un violador al que se le otorga la libertad, vuelve a atacar y mata. Para que su víctima no lo reconozca.  Para no volver a caer en la cárcel. Porque estos hijos de mil putas dejan su rastro para burlarse de ustedes, que confían en los reportes de buena conducta, pero como Axel López no leen los reportes psicológicos que no recomiendan su liberación. Porque ellos, vuelven a atacar.

Si hambre no se sacía jamás. A ellos no les importa no como se llama, ni quien es, ni cuál es su historia. A ellos sólo solo les importa el poder que les da lastimar a sus víctimas, infligirles dolor, dejarlas indefensas hasta lo más inhumano que se pueda imaginar. Y a ustedes...tampoco les importa. Ustedes, que desde sus estrados y sus títulos se hacen los importantes, los intocables, los dueños de la justicia.

Sepan que son unos pobres miserables, que tienen que vivir escondidos hasta de su propia sombra, porque sus decisiones son pésimas. Son "fallos" precisamente. Son formas en un papel que ni deben leer, porque para ustedes no hay gente detrás de las carpetas. Sólo "causas". Un número más, que buscan sacarse de encima para poder irse mas rápido a su mundo inmune de toda la mierda que nos dejan a los simples mortales que les pagamos los sueldos.

Para ustedes, Micaela es una más. Otra víctima cuyo caso ya resolvieron porque detuvieron al asesino. Un caso cerrado sobre el qje ninguno de ustedes volverá a decir nada, porque no tienen vergüenza.

Y Micaela,  y Tatiana, y Soledad, y tantas cuyos nombres se escapan, no tenían por qué haber pasado por esto. Ellas, todas, las que no nombro pero estan en estas líneas, tendrían que estar en sus casas,  con sus padres, hijos, novios, pensando en que película ver en esta tarde lluviosa de abril, al abrigo del amor de sus familias.

La culpa es de ustedes, PUTOS JUECES, que liberan asesinos. Que no tienen la cara de renunciar a sus cargos porque no tienen vergüenza y ya olvidaron que significa la palabra ética. PUTOS JUECES,  si, eso son.

Qepd Micaela. Que de una vez por todas, se haga algo para evitar estas muertes absurdas.

miércoles, 29 de marzo de 2017

¿Qué estás pensando?

Querido Face, si yo te escribiera exactamente lo que pienso, me clausurás el perfil por los siglos de los siglos, amén.

Pienso en la reverenda hijaputez humana, en un mundo donde nos llenamos la boca cantando "we are the world" en los 80 por los chicos del África que se cagaban de hambre...y poquito más de 30 años, los pibes se siguen cagando de hambre en África, en Medio Oriente, en Latinoamérica y unos cuantos lados más.
En los 90 se volteó el muro de Berlín y veintitantos años después levantan el de México, el de Palestina y el del country que separa a la gente "bian" de la otra.

En el 2000 le rezábamos a todos los gurús de todas las religiones porque el mundo se iba a acabar y paso el síndrome Y, el 1999, el 2000, El 2001, el 7/7/7, el 8/8/ 8, el 20 de diciembre de 2012, el 11 del 12 del 2014 y así hasta que se nos acabaron las supersticiones mortales. Pero no se nos acabaron las guerras, ni los odios, ni la ambición desmedida, ni el afán por obtener más y más, olvidando que la muerte n discrimina.

Pienso en cuánto lloramos a nuestra idolos muertos por drogas, sida, alcohol, cigarrillo y la parafernalia de mensajes anti todo que invitan a la reflexión y sin embargo todos los días siguen muriendo desconocidos por las mismas idioteces que mató a tantos genios.

Pienso que no hay nada más lindo que el hoy, que sentir que estamos vivos y que tenemos en nuestras manos la posibilidad real de construir un mundo mejor, empezando por cada uno de nosotros.

miércoles, 22 de marzo de 2017

Raro, no?


Raro que hoy muchos levanten la voz "en defensa de la escuela pública" cuando durante años la dejaron caer. Raro que hablen de la dignidad que da la educación, cuando los chicos que más necesitan de la igualdad que otorga dicha institución siempre fueron los que pagaron con días de clases los paros, las tomas, las quejas, la falta de infraestructura, de fondos, de sillas, de ventanas, de baños rotos.

Raro que ahora todos digan algo, cuando la escuela dejó de ser un lugar de excelencia, para convertirse en lugares donde los pibes concurren a comer, quizás, la única ración de alimento más o menos decente en el día...más raro que se siga defendiendo eso, y no que se reclamen trabajos para esos padres, porque lo digno sería que los chicos comieran en sus casas.

Raro que a muchos se les crispen los nervios y salten enojados por una frase como "caer en la educación pública", diciendo orgullosos que ellos "cayeron" cuando los que hablan son personas mayores, muchos hijos de esa escuela pública que supo ser orgullo internacional.

Claro, es fácil poner a los premios Nobel como ejemplos surgidos de la escuela pública. Y lo son. Pero de aquélla, en donde se iba a aprender, no a comer, en la que se concurría para adquirir conocimientos, no para romper cosas. Una escuela pública que, si un alumno rompía algo, llamaban a los padres para que pagaran el vidrio. Una escuela que no temía poner aplazos, números rojos, o simplemente hacer repetir al alumno que no había demostrado durante el año que había adquirido los conocimientos necesarios para pasar al grado superior siguiente.

Porque, sí, señoras y señores, los grandes genios argentinos que asistieron a la escuela pública, fueron a aquella, a la del esfuerzo, a la del estudio, a la de las horas aprendiendo de memoria las tablas, las reglas gramaticales, las fechas historicas. La escuela pública ( y por qué no, tambien privada) en la que no habían desinfecciones, ausencias sin aviso, horas libres (porque si no juntaban cursos, la misma directora daba la clase), en la que te ponían de penitencia "de florero" en la puerta de la dirección durante los recreos si te mandabas una macana.

Una escuela pública y privada que no sabía de feriados, ni fines de semana largos, porque las celebraciones se hacían el mismo día de la recordación, tomando lista de asistencia y con falta (en mi caso, al asistir a un colegio religioso, debía concurrir OBLIGATORIAMENTE un domingo al mes y me corría doble falta en caso de no hacerlo). Y, antes de que muriera Eva Perón, los días sábados, TAMBIEN HABÍAN CLASES.

Cuando hablamos de la escuela pública a la que fueron las lumbreras de nuestro país, pensemos si lo hicieron en espacios sin vidrios, en donde las paredes se caían a pedazos o si estaban electrificadas. Por supuesto, tenían otras dificultades, porque muchos debían hacer un esfuerzo terrible, caminando muchos kilómetros, como quienes viven en las zonas más alejadas de nuestro país aún hoy, y sabían que no podían distraerse. Estudiar, en aquélla escuela pública, era una cosa sería.

Si van a comparar, comparemos con cosas iguales, no con una institución totalmente destruída, cuyas reformas educativas hicieron estragos en la capacidad de muchos chicos y que el mismo nivel de enseñanza hizo que los padres, hijos de aquélla educación pública y la poca privada que existía, decidieran migrar a la privada de ahora, para que al menos los chicos no pierdan días de clases.

Hoy se ve el desastre en que se convirtió la educación, una herramienta para igualar, en simple comercio y manipulación. Por un lado están los chicos que pagan para, al menos, estar en un establecimiento y recibir todos los días algo de enseñanza y, por el otro, los chicos que ven como pasan los días y sus escuelas no abren sus puertas. Aplaudo al maestro que lucha desde la trinchera, no vulnerando el derecho de los chicos.

domingo, 12 de marzo de 2017

La risotada grotesca.



Año 1997. El intendente Helios Eseverri prohibe un recital de la banda "Patricio Rey y sus rendonditos de ricota",  por considerar que la seguridad de la ciudad de Olavarría no se halla preparada para soportar la presencia de los 12.000 concurrentes y el temor a los actos de violencia y vandalismo que algunos de los seguidores del grupo han cometido en otros encuentros. Además, el lugar en donde se  realizaría el mismo, no contaría con la infraestructuras suficiente.

Propios y ajenos cuestionan la decisión de Eseverri, avalada por la justicia ante una presentación realizada por los organizadores del recital, pidiendo anular esa determinación. Eseverri es tratado de todo lo imaginable, por arruinar la celebración de los fanáticos y considerarlos violentos. Si, hace 20 años, cuando aún la droga y el alcohol no eran moneda tan frecuente. Cuando solamente una a concurrir 12.000 personas.

Año 2017. Veinte años después,  en la misma localidad, el actual intendente de apellido Galli dice que no se imaginó lo que iba a ocurrir. Que estaban preparados para recibir "tan solo" a 170.000 personas y de la nada aparecieron 300.000 seguidores del Indio Solari, ex líder de aquella banda cuyo recital fue suspendido por el 5% de la concurrencia actual.

Un cronista dice que tuvo la sensación de estar en Un "feedlot", una forma elegante de decir que parecía un matadero de vacas (o cualquier otro animal) en donde los amontonan sin importar mucho sus vidas. Otro dice que días atrás, un mensaje del músico en las redes advertía "cuiden al de al lado", quizás como para cubrirse ante el posible tsunami que sería tener a semejante cantidad de personas juntas, en un espacio cerrado.

Otro asistente, con acceso a los medios nacionales de comunicación, escribe su odisea para llegar hasta el estadio, en donde nunca cortaron su ticket, cuyo valor único e "igualitario" es de 800 pesos.

Saco la cuenta de 800 sobre 300.000 y mis ojos no creen el numerito que aparece en la pantalla. Alguien me dice que no crea que es tanto, porque muchos concurrentes van a colarse, aprovechando el tumulto. Pongamos que de los 300.000 de colaron la mitad, y sigue siendo una cifra abismal, al menos para mi, una pobre ciudadana común.  También pienso en quienes sí pagaron esos 800 pesos y cuya seguridad no estuvo garantizada para que "los pibes no armen bardo"...cosa que a la vista de los hechos no ocurrió.

Somos el país de Cromagnon,  de Time Warp, de Once y de tantas tragedias en donde la falta de previsión provocó la muerte de cientos de personas. Somos el país en donde unos pocos que eligieron ir a un recital, rompen lo que encuentran a su paso porque "son rebeldes contra la sociedad de consumo"y les pintó así, loco!

Mientras tanto, leo por ahí que el acuerdo entre Galli, actual intendente de Olavarría y la productora del recital fue un canon de 300.000 pesos por el uso de La Colmena ( UN PESO POR PERSONA). Y la comuna de Olavarría tuvo que hacerse cargo de acondicionar el lugar para el recital. Y de los gastos para trasladar a los seguidores que no llegaron a tiempo a la terminal de micros o que sufrieron la pérdida o el robo de sus objetos personales, quizas con la idea de evitar daños mayores. Algo tarde, porque mientras tanto, quemaron parte de la boletería y alguien deberá hacerse cargo del vandalismo. ¿Por qué lo deben pagar los vecinos de Olavarría?

Mientras tanto,  el tipo que dice que el lujo es vulgaridad, llega y se va en avión privado, pone cara de víctima, le echa la culpa a vaya saber quién y chequea el depósito de los 800 por persona (y en efectivo) que cobró como entrada, piantando un lagrimón por las víctimas y pensando en cuando hará su próximo recital, olvidando que critica al capitalismo y a la sociedad de consumo que él mismo exprime.

jueves, 9 de marzo de 2017

¿La violencia al poder?

No soy una fanática de los Beatles, pero sí sé que John Lennon quería que la imaginación asumiera el poder, para lograr un mundo diferente, con más posibilidades, en donde todos tuviéramos nuestro espacio y pudiéramos usar todas nuestras potencialidades al máximo. Al menos eso es lo que me sugiere esa frase.
Lennon fue un exponente de un estilo de pensamiento que promulgaba la paz. Y confieso que me hace cierto ruido esa gente que usa el famoso símbolo de la paz, la frase de Lennon y termina destrozando todo a su paso.

Veo por las redes lo acontecido en nuestro país y en el mundo con las marchas en conmemoración por el día de la mujer y leo que Argentina fue EL ÚNICO PAÍS en donde se produjeron incidentes. Lindo antecedente, no? Mujeres que piden que no las maten, que no las violen, que no las maltraten, realizando pintadas degradantes hasta para ellas mismas, usando precisamente la violencia como forma de reclamo.

¿Tiene la culpa el kiosquero al que le rompen una vidriera de su situación? ¿Los propietarios de las casas que sufren las pintadas? La sociedad en su conjunto sufre un síndrome violento e intolerante, que nos lleva cada día a ser testigos de circunstancias en donde la única solución a cualquier conflicto es golpear, romper, matar. Ya no es la ley de la selva ni la del más apto, es la ley del que pega primero y más fuerte, o del que grita más alto. Incluyendo a estas mujeres que dicen representarnos.

¿Esas mujeres realmente fueron víctimas de la violencia de género? ¿Saben lo que es padecer a una pareja violenta? ¿Realmente han sufrido la denigración por parte de un miembro de su familia para encontrar en la violencia la única solución?

Veo una imagen. Una que me duele. Una que me molesta. Que en cierto sentido me insulta. No por el contexto religioso. Por la otra violencia que significa esa imagen. No la voy a compartir, porque es darle más entidad a esas personas que piensan que a través de estas "puestas en escena" ganan algo.

La foto la comparte un contacto y es una representación de la Virgen María realizándose un aborto. Con el manto manchado de sangre, con un falso feto sostenido por algo que semeja un cordón umilical. Reclaman por una ley que permita el aborto libre y gratuito, para evitar las muertes de miles de mujeres que se someten a prácticas clandestinas, pagando fortunas en muchas ocasiones o en situaciones de vulnerabilidad tremendas.

¿Saben estas mujeres lo que pasa por el cuerpo, la cabeza y el alma de una mujer que debe someterse a un aborto? ¿Piensan que es como tomar una aspirina y ya está? El trato de una legislación que permita esta práctica debe realizarse en el Congreso, ¿qué tiene que ver la Iglesia? Es cierto, nuestra Constitución Nacional sostiene el culto católico (art.2) y protege a la vida desde la concepción. ¿No sería más lógico buscar acuerdos con legisladores, proponer el tratamiento de la ley, buscar en último caso una enmienda a nuestra Carta Magna, en vez de romper todo para lograr ser escuchadas?

La violencia mostrada en las ultimas marchas y encuentros provoca la antipatía hasta de las propias mujeres que no adherimos a esas formas, por más que las causas sean absolutamente reales. Porque es verdad que la justicia no acude en ayuda de las mujeres. Porque es absolutamente cierto que no se educa en el respeto al otro. Porque el problema es mucho más profundo de lo que creemos y no se resolverá hasta que nos convirtamos en una sociedad madura.

 Porque, lamentablemente nos falta mucho camino para lograr el consenso y la paz. Porque estas manifestaciones, en donde parecería que la violencia quiere llegar al poder, es la muestra de que no estamos preparados para vivir en una verdadera democracia. Nos falta. Y mucho.

martes, 7 de marzo de 2017

¿Quiénes están detrás de la pantalla?

Hace un par de días una amiga se conectó a una página de chats para "boludear" un rato. Era domingo por la tarde, no tenía nada para hacer y al encender la computadora decidió charlar con alguien virtualmente.
Ingresó en un espacio en el que no piden datos y se puede poner el apodo que se nos ocurra. Se puede poner una foto, un avatar predeterminado o nada. Puso su nombre a medias y, como había otros participantes que habían elegido la mismo forma de reconocimiento, el suyo llevaba el número doce acoplado.

No puso ni foto ni avatar e ingresó. "Marian12" podría ser hombre o mujer, adulto o menor. Esperó y de repente se abrió una ventana de chat. Un hombre la saludó. Su siguiente frase fue "´¿tenés 12 años?". Mi amiga le contestó que no, que tenía 46 y si él chatearía con una niña de 12 años. El participante nunca respondió y desapareció del chat.

Se indignó. Se enojó. Pensó en cuántas chicas podrían estar expuestas a esos hombres que buscan presas a través de las redes. Al día siguiente decidió volver a ingresar, usar el mismo apodo en la sala de chats y fingir que tenía 12 o 13 años, para ver qué le decían y cómo reaccionaban estos personajes.
Los ¿hombres? la saludaban, preguntaban si realmente tenía esa edad y una vez que mi amiga les confirmaba su "minoridad", arremetían con comentarios sobre su belleza (que no veían porque nunca usó una foto) y poco a poco iban realizando comentarios más picantes.

Me envía una captura de pantalla de una conversación, enojada, y le pedí que siguiera con el chat, para ver hasta donde llegaba el tipo. Los tipos. Porque lo indignante, además de los comentarios obscenos que hacían, fue que en cada ventana de chat se repetía más o menos el mismo esquema. De hecho, para confirmar quién estaba detrás de esa conversación, ante un pedido de una foto a mi amiga, ella le hizo la contrapropuesta. Y tuvimos la foto del "señor". Un hombre de, efectivamente, 50 años. Ningún problema en reconocerlo.

Muchos padres confían en que sus hijos (porque los varones no están exentos de pasar por estas situaciones) cuando están enfrente de la computadora saben los que hacen. Los chicos dicen que saben lo que hacen y los adultos los dejan expuestos a cualquier persona que quiera conectarse con ellos.
Muchos padres habilitan perfiles en las redes varios años antes de que los hijos tengan la edad para ingresar a esos espacios. Mienten la edad y listo. He visto perfiles de criaturas de 12 años publicando a la madrugada frases en forma pública diciendo "mg y te paso mi cel por mensaje", más de mil contactos. ¿Sabe quienes son? ¿Un chico de esa edad puede tener más de mil conocidos? ¿Cuántas veces aceptamos perfiles comerciales, nombres fantasía, gente que no sabemos quiénes son o de donde vienen, con el pretexto de que "es amigo de..." un contacto al que tampoco le preguntamos si realmente lo conoce?

Los pervertidos están ahí, agazapados, esperando que su presa baje la guardia. No hay nada que les pueda impedir ponerse en contacto y tratar de meterse en la vida de un chico y, así como mi amiga decidió mentir su edad para observar qué le decían y cómo reaccionaban los hombres en la sala de chat, muchos hombres tambien pueden hacerlo para conectar con menores.

Vigilemos a nuestros hijos, sepamos quiénes estan detrás de la pantalla, expliquémosle que ellos no pueden ni deben hablar con extraños, ni en la vida real, ni en la virtual. Enseñémosle que no deben exponer información sobre sus vidas, sus estudios, donde viven, qué tienen ni a qué se dedican sus padres. Preservémoslos y evitemos dejarlos expuestos a estos enfermos que no les importa nada su vida ni su integridad.

lunes, 6 de marzo de 2017

¿De qué dignidad me hablás?

Salís a la calle y ves que la gente sigue su rumbo. Cada mañana, miles, millones de personas, salen de sus casas para trabajar, hacer lo que saben, lo que aprendieron, lo que no les quedó más remedio que hacer, para ganarse el peso y poder llevarles el pan a sus hijos.

Cada mañana, miles, millones de personas, resignan sus derechos porque de lo contrario, se quedan sin nada. Trabajan horas de más, no cobran las extras, les hacen firmar recibos por dinero no percibido y sufren el apriete de quienes los emplean porque la situación es difícil. La edad, el desempleo, la crisis y el bla, bla, bla que todos conocemos porque lo hemos dicho, lo hemos vivido o tuvimos algún familiar o conocido que aceptó esas reglas del juego para poder sostener su casa dignamente.

Y cada mañana, miles, se quedan mirando desde afuera un mundo al que no pueden acceder, porque no tuvieron las herramientas para capacitarse, tener un oficio y ser libres para elegir. No tuvieron libertad desde la primera vez que pisaron una escuela. Porque el sistema público, que es el que los beneficia, cierra sus puertas cada vez que a algún gremialista se le ocurre. El mismo gremialista que no vé las injusticias que suceden en otros ámbitos. El mismo gremialista que, seguramente, hoy mandó a sus hijos al colegio porque concurren a uno privado.

En los discursos te hablan de la dignidad de la persona. ¿De qué dignidad me hablás, si a los pibes los tienen como maleta de loco? Que un día no tienen clases porque paran los docentes, otro día tampoco tienen clases porque paran los auxiliares. Otro día el gremio completo para en solidaridad con los médicos que reclaman una mejora y ahí pierden un día más. Después porque los feriados se celebran un día antes, después porque a nadie se le ocurrió hacer las reparaciones necesarias para que los baños contengan a mil pibes que necesitan acceder durante los 10 o 15 minutos que dura un recreo, o las paredes electrificadas que nadie controló. O las ratas en las cocinas. O los robos. Y las justificaciones (o excusas) podrían seguir infinitamente.

¿De qué dignidad me hablás, si los chicos van a la escuela con la intención de recibir el plato de comida más importante del día, que hasta hace poco tiempo era cotizado en menos de 10 pesos por chico? ¿O para que les firmen el certificado de asistencia que deben presentar ante las autoridades que justifique que van a la escuela y que muchos docentes firman porque los directivos no quieren tener problemas con los padres?

¿De qué dignidad me hablás, cuando esos mismos docentes que hoy realizan un paro, cuando comienzan las clases reciben amenzas de muerte de un chico que fue estigmatizado por los mismos que hoy dicen que luchan por su derecho a la educación, cerrándole la puerta, como se la cerraron tantas veces en todos estos años?

¿De qué dignidad me hablás, si los escuchás decir "X, basura, vos sos la dictadura", y ves por las redes los mensajes ofreciendo 400 pesos, más vianda, más viático,  para asistir a las marchas y hacer bulto? ¿Saben los que gritan  qué es "la dictadura"? ¿Tienen idea de lo que representó para muchas personas? ¿Se imaginan que si estuvieran viviendo en una dictadura podrían gritarlo tan libremente, coartando la libertad de tránsito de otros miles que no tienen a nadie que los represente? ¿Son conscientes de que en una dictadura no podrían siquiera estar protestando?

¿De qué dignidad me hablás, si pactaron durante los últimos años con quienes se robaron todo, si se eternizan en el poder para seguir bancando sus vidas que en nada se parece a la que llevan todos esos que dicen representar? ¿De que dignidad nos hablan, si ellos no se bajan los sueldos, no los donan, no hacen más que pedir sin dar nada a cambio por los que menos tienen y son rehenes del sistema público?

¿De qué dignidad me hablás?

domingo, 5 de marzo de 2017

¿#CuántasMás?

Hace dos años que se comenzó a usar el hashtag #NiUnaMenos para reclamar a las autoridades por la ola de crímenes sufridos por mujeres en manos de familiares, parejas o exparejas, catalogados como femicidios por el vínculo entre asesino y asesinada.

Y hace dos años que la tasa de femicidios no baja, al contrario, y las acciones de los gobiernos no parecen tener efecto, ni tampoco parece que tuvieran la verdadera decisión de hacer algo al respecto.

Hay una realidad innegable, que el colectivo #NiUnaMenos parecería no ver ver o escuchar. Y es el hecho que muchas mujeres, tras sufrir golpes y malos tratos por parte de sus parejas, vuelven con ellos. Por dependencia psicológica, afectiva o monetaria. Por presiones familiares. Por miedo a que los hijos no compartan con el padre sus vidas. Por lo que sea. Pero ellas deciden volver.

Luego de que estas mujeres denuncian, nadie hace que recurran a una terapia, que si esos hombres reconocen su violencia, se traten para erradicarla de sus vidas. No se si desde alguna ONG realizan alguna clase de seguimiento a las victimas de la violencia familiar, pero los casos en donde tras un primer hecho, ocurre algo irreparable, son demasiados.

El paro de mujeres no se si visibiliza la problemática, porque mientras ocurrieron las anteriores manifestaciones, en Mar del Plata hubieron casos de violencia doméstica que llegaron a los medios. En particular, un caso en donde la víctima, embarazada, había sido agredida por su pareja en la vía pública, en la vereda del trabajo de él, porque le había llevado la comida tarde o fría. La golpeó, le retorció la muñeca, la tiró al piso. Ese caso en particular, se trataba de una mujer que había hecho la denuncia pertinente, había tenido una orden de restricción para el hombre por maltrato y, tras el vencimiento de la misma, la pareja decidió reconciliarse.

Recordemos que ella estaba embarazada, y que muy probablemente alguien de su entorno le haya aconsejado, con las mejores intenciones ( y recordemos que el camino del infierno está lleno de buenas intenciones) que en su condición "le convenía" volver a estar con el padre de su hijo, que al niño "le convenía" nacer dentro de un hogar establecido, y que, económicamente, era mucho mejor tener la seguridad del hombre en la casa y no la incertidumbre de esperar a que le cumpliera con una cuota alimenticia.

¿Qué ocurre con estas mujeres en situación de extrema vulnerabilidad? ¿Quién se ocupa de ellas? Las marchas, los reclamos en las calles, sirven si se logra algo. Si sólo queda como el simbolismo de hacer un paro, para dentro de un tiempo convertirlo en un feriado más que conmemore la lucha por los derechos de la mujer, no servirá de nada que se hagan mil marchas.

Porque mientras tanto, todos los días leemos que una mujer más fue golpeada, abusada o asesinada con la impunidad más espantosa y más terrible que podamos imaginar. La impunidad que se da en nombre del amor y que somos nosotras mismas las que le abrimos la puerta al verdugo ejecutor. Necesitamos imperiosamente que se trabaje en serio en programas de protección para las víctimas, que sean capacitadas para independizarse económicamente y que en esos programas se incluya al hombre violento antes de cometer el crímen, educándolo para que respete la vida de las personas que dice amar.

Sobre el empleo, el desempleo y otras yerbas.



Me cuentan...el marido de una amiga trabaja en una de las heladerías más tradicionales de Mar del Plata. Luego de trabajar en forma temporaria varios años, alcanzó ser empleado efectivo de todo el año y hasta es encargado de una sucursal.

La empresa les hace firmar los recibos de los aguinaldos PERO NO LOS PAGAN, razón por la que los trabajadores se estarían pagando su propia indemnización (el aguinaldo es medio sueldo dos veces por año, y la indemnización es un mes de sueldo por año trabajado..no es muy difícil sacar esa conclusión).

Durante los meses de verano no tienen francos y de los 6 días mensuales que les corresponden (un dia y medio por semana) sólo les dan 4. Además, al tener a un familiar a cargo, les descuentan una diferencia por recibo de sueldo y, además,  la empresa les exige el pago de esa diferencia en efectivo luego de liquidar los sueldos,  por lo que el empleado paga DOS VECES la diferencia de obra social!

Otra amiga me cuenta que su hermana trabaja en una juguetería de la ciudad, también con varias sucursales en lugares muy bien ubicados. Cada dos años la empresa les hace enviar un telegrama de renuncia,  cambia la razón social con la que trabaja (siempre son los mismos dueños) y recontrata al personal, que con este sistema nunca tiene el beneficio de cobrar antigüedad ni las vacaciones correspondientes a los años trabajados.

En esa juguetería, además, hacen trabajar completo un fin de semana por medio al personal. Por ejemplo, este fin de semana debe ingresar a las 9 de la mañana y se retira a las 9 de la noche y el domingo el horario es de 9 a 13. El fin de semana siguiente no lo trabaja. También para las fechas especiales, el personal ingresa temprano y no se retira hasta último momento (por ejemplo, nochebuena, Reyes, día del niño).

Estas "empresas" luego dicen que no hay trabajo en la ciudad, (imaginen si tuvieran que  pagar lo que corresponde, cumplir con las cargas patronales). Abren sucursales y no son comercios "baratos", al contrario, tienen sus locales en paseos importantes o centros comerciales destacados, cobrando precios más caros por el solo hecho de ser X y llevar un nombre que, se supone,  da categoría al producto.

Muchos de estos comercios están en el centro,a la luz de cualquier gremio que, evidentemente hacen la vista gorda, porque debe ser innegable que tratan con las mismas  personas propietarias  (en el caso de la juguetería) o los abusos que cometen con el personal  (en el caso de la heladería).

Mar del Plata figura como una de las ciudades con más desocupación del país. Y debemos considerar que estos abusos ocurren porque muchas personas los aceptan "con tal de tener un trabajo", siendo negreados y explotados, aceptando condiciones denigrantes precisamente por la falta de empleo.

Triste panorama para una ciudad supuestamente "feliz".

jueves, 2 de marzo de 2017

Reflexión sobre el paro docente.



Reflexión:

Alguna vez estudié para un profesorado. Y, por razones que no vienen al caso, tuve que dejar de estudiar para cumplir con mi trabajo. No me arrepiento de esa decisión.

Sí creo que los docentes son rehenes de un conflicto que va más allá del aumento. Porque hace años que no se define cuál es su sueldo básico y, a partir de ahí, los premios, incentivos y extras que cobren por ruralidad o lo que sea.

El gremio reclama un aumento X, pero no escucho o leo que reclamen un básico que mejore, no sólo la situación de los que ejercen, sino tambien la de los que se han jubilado y no perciben ningún beneficio extra. Ahí está el punto crucial del tema.

Como dijo un amigo en su perfil de Facebook hace unos días, tras el paro (que en realidad son tres días, no dos, ya que adhieren al paro de mujeres del 8 de marzo), dentro de pocos días tendremos escuelas sin clases por problemas de infraestructura: vidrios rotos, problemas de calefacción, robos, sumados a los días de desinfección y perfeccionamientos. Días de clases perdidos que nunca se recuperan.

Algunos, de los que leo, protestan por el actual gobierno y es comprensible que reclamen a quien no votaron. Pero si la memoria no les falla, quienes gobernaron durante los últimos 12 años no jerarquizaron la función docente, no solucionaron los problemas de infraestructura, no hicieron nada en pos de tener una seguridad para evitar asaltos. Porque, en esos 12 años, señores, hubo de todo. Paros, suspensiones de clases por asaltos y ausencias de todo tipo.

Igual que las lamentables cifras que se otorgaban a los diferentes comedores escolares, para que los chicos comieran la misma única comida que comen hoy. Nunca hubo magia. Porque, de haberla habido, los docentes no habrían tenido que hacer paro durante estos últimos doce años, ya que su sueldo se habría equiparado a la importancia del rol que ocupan. Porque ningún colegio habría tenido problemas edilicios. Y, sobre todo, porque ningún chico habría tenido que ir a comer a un lugar en donde debería asistir a estudiar.
El paro docente propuesto por quienes no están frente a una clase no hace caso a la única voz que no tiene voz en toda esta historia, la de miles, de millones de chicos que vienen sufriendo la pérdida de la calidad educativa (que va más allá de los últimos doce años, eso todos lo tenemos más que claro, no) y que jamás, desde ningún espacio, ni ningun gremio, propuso compensar.

Jamás se dijo cuándo, cómo de qué forma, los chicos recuperarían ese tiempo y, así, llegaron a no cumplir los programas, a no entender contenidos, a no importarles saber si, total, el mismos sistema los aprobaba para que la escuela no dejara de recibir el subsidio o el lugar que ocupaba en la lista de beneficios económicos para realizar alguna obra de mantenimiento.

Aplazar era estigmatizar, abochornar al chico, someterlo a una especie de denigración porque nadie se ocupaba de verdad de que el chico supiera, comprendiera. ¿No es más estigmatizante que llegue a un nivel de educación superior sin los conocimientos correspondientes? ¿No es frustrante ingresar a un nivel y no entender nada de lo que se habla, porque los años anteriores no se cumplió el programa? ¿No se analiza como causal de deserción escolar que los chicos no sepan, porque nunca les llegaron a explicar, a enseñar bien, porque no dieron los tiempos?

Quizás algunos docentes se enojen, los respeto, pero creo que hay que ver más allá de un porcentaje de aumento y pedir un conjunto real de cosas que se dejaron estar durante los ultimos 20/25 años sin que nadie haga nada.